Los aeropuertos son zonas de alta frecuencia de personas y de alto tránsito de mercancías. Entre más tiempo pasa más crecen estos números así como los riesgos. Entre el 1996 y el 2016, el número de pasajeros que viajan en avión creció de más de 160% para llegar a unos 3 mil 696 millones de pasajeros anuales. Según las predicciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA: International Air Transport Association), en el 2036 habrán alrededor de 7 mil 800 millones de pasajeros por año a nivel mundial. La responsabilidad de los aeropuertos es asegurarse que toda esta gente pueda viajar con seguridad además de luchar contra los robos y el comercio ilegal. Según una investigación de Global Market Insights, el mercado de la seguridad aeroportuaria podría llegar a un valor de 16 mil millones de dólares en el 2024 siguiendo un crecimiento promedio anual del 7%.

Lo primero en que pensamos cuando se trata de seguridad aeroportuaria es obviamente el terrorismo, sobre todo desde los ataques terroristas de Nueva York en el 2001. Todavía existe este riesgo, acompañado con otros. Hoy en día el crecimiento al nivel mundial de la migración ilegal y la evolución del crimen organizado (narcotráfico, tráfico humano, etc…) obligan los aeropuertos a conseguir equipos de seguridad de última generación para luchar contra estos fenómenos: video vigilancia, escáneres de pasaportes biométricos, sistemas de detección con rayos X, etc…

Unos de los puntos más críticos de la seguridad aeroportuaria son las zonas públicas. Las zonas de abordaje son más seguras ya que uno debe de pasar el control de seguridad para acceder a estas zonas. El hecho de que cualquier persona pueda acceder a las zonas públicas las hace menos seguras y la mejor forma de reducir el riesgo es aumentar la presencia policial y militar como en Israel o en Francia por ejemplo donde los gobiernos han implementado patrullas. Estas fuerzas armadas ofrecen una disuasión eficiente y una respuesta inmediata en caso de ataque.

Una óptima solución de seguridad en un aeropuerto debe de ser completa e integrada, y cubrir todas las zonas, empezando con las zonas públicas. Como ya se ha explicado antes, cualquier persona puede acceder a estas zonas poniendo a los usuarios y al personal del aeropuerto en peligro inmediato en caso de ataque. Para disminuir el riesgo, los aeropuertos deben de contar con un sistema de video vigilancia moderno, establecer patrullas armadas para disuadir y capacitar al personal aeroportuario para que sepan reaccionar antes, durante y después de algún ataque.

Uno de los retos más importantes para los aeropuertos es manejar el aumento del número de pasajeros mientras mantienen y por qué no aumentan la calidad del control de seguridad. El aeropuerto de Sevilla San Pablo en España asumió perfectamente este reto. Con una inversión de 500 mil euros (casi 12 millones de pesos) aumentaron el espacio dedicado a la seguridad de aproximadamente 200 metros cuadrados. Esta modificación permite a los servicios de seguridad aumentar su capacidad operativa de casi un 30%, con la posibilidad de asumir el paso y la inspección de hasta 2,100 personas por hora.

Cuando se trata de las zonas de abordaje, el control de acceso es primordial. Antes de los ataques terroristas de Nueva York en el 2001, los acompañantes podían acceder a estas zonas para despedirse; hoy en día no es permitido. En efecto, uno necesita un pase de abordar y pasar el control de seguridad, en la que se revisan los pases de abordar y las identificaciones de los viajeros. Además, cada uno debe de pasar por un detector de metal, además las maletas de mano junto con los objetos personales se revisan por escáneres de detección con rayos X. La empresa Gilardoni, fundada en 1947 en Italia por el Ing. Arturo Gilardoni ofrece una gama completa de túneles de inspección de Rayos X.

La tecnología desarrollada es capaz de proporcionar imágenes detalladas y de alta calidad y puede detectar líquidos peligrosos o explosivos de manera que los equipos resulten perfectos para su implementación en aeropuertos y centros de distribución. Todo este proceso reduce mucho los riesgos adentro de la zona de abordaje tanto como adentro de los aviones.

Otra preocupación importante para los encargados de la seguridad de los aeropuertos es el control de acceso de las áreas de aproximación de aterrizaje de aeronaves. Una intrusión podría interrumpir el tráfico aéreo. Para evitar eso, los aeropuertos deben de dotarse de equipos anti-intrusión junto con sistemas de video vigilancia modernos. La empresa Italiana Spark ofrece soluciones para aeropuertos: la tecnología ULTRA-HD utiliza cuadruplicada el rendimiento de la calidad de una resolución HD y facilita las operaciones de inspección. Gracias a su capacidad de enfocarse en un solo cuadro en alta resolución permite el seguimiento de las fases de despegue y aterrizaje, operaciones de tránsito en la pista, zonas fronterizas y numerosos puntos de acceso a la zona externa. La NITIDA 1200, cámara IP de 12 MP permite que el operador tenga el control completo de una vasta área manteniendo colores reales, reconocimiento de caras y placas y todos los detalles útiles para un monitoreo efectivo.


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